¡Qué diferente se vive la vuelta al cole ahora! La verdad que nunca me ha costado retomar las clases, las rutinas, encontrarme de nuevo con los compañeros, profesores…, es más recuerdo mejor las ganas con las que empezaba, con mis 1500 propósitos para el nuevo curso, que la pereza que iba a suponer tener que estudiar, madrugar… Pero es lógico, porque me considero una persona que se apoya en los horarios, la rutina, no desde la búsqueda de la monotonía, sino que, viéndolo desde el punto de vista de la seguridad que me genera saber que toca más o menos en cada momento. Esto a veces me juega malas pasadas, por ejemplo, las sorpresas no van conmigo y las observo en otros y me encantan, me hacen sonreír, ser capaz de empatizar y sentirme sorprendida, y para colmo, disfruto sorprendiendo, disfruto cuidando de las personas y especialmente, de aquellas a las que quiero. De ahí, que mi trabajo en el Centro de Psicología en Bilbao Ongizate, no me resulte trabajo, voy cada día contenta, sabiendo que por muy difícil que tenga la agenda, voy a esforzarme para junto con los pacientes mejorar su calidad de vida, pero lo mejor de todo, es que vosotros sin daros cuenta, mejoráis la mía, porque me permitís dedicarme a lo que me gusta y además, aprendo muchísimo de todos vosotros, y aprender es una de las cosas que más me gratifican, por ello, procuro ser una auténtica esponja en cada una de las situaciones que vivo y por ahora, nunca he dejado de formarme.

De manera que, la “vuelta al cole”, para mí, no es dura, no lo era en la escuela donde no me dedicaba a lo que realmente me hacía feliz, por lo que ahora tampoco.

La verdadera “vuelta al cole”, la estoy viviendo como “amatxutxu” (como me llama mi hijo), es una mezcla de sentimientos, por un lado, me da penita que tenga que madrugar, acudir a clase, enfrentarse a situaciones que es probable que no le gusten…, pero, por otro lado, sé que, por como es, va a estar encantadísimo, feliz, amoldándose y aprendiendo muchísimo, porque él es así. Además, la rutina es muy necesaria, no sólo a mí me genera seguridad, sino que sobre todo a los niños, les da un soporte, conocer que los lunes después de piscina te recoge papá y vamos a casa, los martes te recoge mamá y vas al parque, los miércoles…, es necesario para su desarrollo, esto no quiere decir, que de vez en cuando no podamos saltarnos las normas, porque con permiso y pactado es posible y también positivo para evitar encontrarnos con un niño cuya rigidez cognitiva le impida ser espontáneo, que sea capaz de dejarse llevar… porque esta naturalidad es maravillosa y, porque en la vida podemos planificar, o intentar “controlarlo” todo y de repente, te encuentras que se te ha ido al garete y tienes que improvisar y sacar partido de tu creatividad.

Con todo, muchas gracias por permitirme este espacio en el que he podido soltar mis inquietudes en el primer día de cole del peque. Porque para mí este blog aunque participe poquito, me sirve de escritura terapéutica y me ayuda a canalizar adecuadamente mis emociones. ¿Vosotros cómo gestionáis vuestros sentimientos?

 

Irene Tobías

Psicóloga en Centro de Psicología en Bilbao Ongizate

 

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